Explotación sexual de menores en Chile: El verdadero centro de la noticia
Desde el primer momento en que fue descubierta la red Spiniak, aquellos que trabajamos con niños, niñas y jóvenes en situación de explotación sexual, destacamos que lo central e importante del caso era visualizar la explotación sexual infantil como un problema real, que existe en nuestro país y que afecta al sector más vulnerable de nuestra sociedad: los niños, niñas y adolescentes. La condición de vulnerabilidad no sólo está dada por la edad, sino por las precarias condiciones sociales, económicas y de protección en la cual están insertos. Nunca consideramos relevante si existían o no determinados políticos involucrados, no porque no fuera importante desenmascararlos, sino que siempre intuimos que si los medios y la opinión pública se centraba en ese aspecto, la verdadera preocupación se diluiría entre acusaciones, querellas y contra querellas, perdiéndose el auténtico centro de atención que son los niños, niñas y adolescentes que viven la forma más violenta y extrema de abuso de poder del mundo adulto. Desde el principio se puso el énfasis en el lugar equivocado. Lamentablemente hemos tenido que observar –igual que el resto de la ciudadanía– cómo los medios de comunicación y diversos actores relevantes de nuestra sociedad se han perdido en discusiones egoístas y mezquinas. No es la clase política, ni la iglesia, ni los periodistas las víctimas de este caso, son los niños y niñas que, habiendo sufrido una grave vulneración de derechos, han sido desde el principio, descalificados, estigmatizados y, una vez más, usados como mercancía. Generalmente, tendemos a culpar a los niños/as por la situación que viven, olvidándonos de los múltiples traumas a los que han estado expuestos desde su nacimiento. ¿Hemos hecho algo concreto para proteger a los pequeños/as de este tipo de situaciones? Creemos que no, sólo nos hemos limitado a descalificarlos y estigmatizarlos. Una muestra de esta realidad son los medios de comunicación, aún no podemos convencerles para que en vez de decir prostitución infantil, se refieran a ellos/as como niños y niñas explotados sexualmente, porque eso es lo que viven: EXPLOTACIÓN. Ellos/as no han tenido la posibilidad de optar, no han contado con oportunidades ni garantías que, felizmente, tienen otros niños/as, sino que han tenido que aprender a sobrevivir y a valerse por sí mismos desde muy temprana edad. En el caso Spiniak existen otros testigos además de aquellos que han acaparado portadas. Son cerca de 25 niños los que han declarado a pesar de la indefensión en que se encuentran. Veinticinco rostros maltratados que tienen que probar que el daño emocional, físico y psicológico sufrido durante años no los inhabilita para decir la verdad. Niños que superan día a día el temor de encontrarse en la calle con aquellos que, valientemente, se atrevieron a enfrentar acusándoles por sus abusos y que, actualmente se encuentran libres bajo fianza como si no fueran un peligro para la sociedad. Esto último nadie lo ha cuestionado. Hasta ahora hay doce proxenetas procesados y un carabinero ®, pero ¿cuántos abusadores serán juzgados? ¿Somos capaces de hacernos corresponsables de los niños/as y adolescentes cuando estos sujetos queden en libertad? Los últimos acontecimientos han reforzado actitudes descalificadoras y estigmatizantes, nuevamente, en desmedro de los niños, niñas y jóvenes. No reconocer sus derechos fundamentales parece ser menos violento para nuestras conciencias que asumir el abandono en que los hemos dejado. ONG RAÍCES VIVIR LA INFANCIA FUNDACIÓN EL PEREGRINO ONG PAICABÍ Santiago, agosto 20 de 2004 ONG Raíces: raices@tie.cl Fuente: ONG Raíces. |
Miércoles, 09 de Abril de 2008 17:59 Autor: Lic. Claudia Santalla y Giselle Zarlenga. #. Tema: Explotación Sexual.

