Casi dos millones de chicos, víctimas de la explotación laboral
Preocupación por situaciones de esclavitud
En el año 2000 el estado nacional creó la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI) que lleva adelante diversos programas bajo la órbita del Ministerio de Trabajo. El organismo denomina al trabajo infantil “toda actividad o estrategia de supervivencia remunerada o no, realizada por niños y niñas que no tienen la edad mínima de admisión al empleo o trabajo, o que no han finalizado la escolaridad obligatoria, o que no cumplieron los 18 años si se trata de trabajo peligroso”.
Estas obligaciones privan a los chicos de alcanzar una infancia con dignidad, limitando el acceso a la educación y adquisición formal de conocimientos y, en general, las labores son realizadas bajo condiciones peligrosas que atentan contra su salud y el normal desarrollo de la niñez. “Las únicas obligaciones que deberían tener es jugar e ir a la escuela”, explicó una vocera de la Unión de Trabajadores Rurales y Estivadores (UATRE). El campo, como se sabe, es uno de los mayores reclutadores de menores como fuerza de trabajo.
Según se informó, el 7 por ciento de los niños de entre 5 y 13 años trabaja en las provincias de Buenos Aires, Chaco, Formosa, Mendoza, Salta y Tucumán. Se destaca que los varones lo hacen en mayor medida que las niñas que, sin embargo, duplican a los primeros en el desempeño de actividades domésticas. Además, el 60% de los chicos cumple su tarea en los siguientes rubros: ayuda en negocios, oficina, taller o finca; recolección de papeles, cartones y otros deshechos; venta en la vía pública; realización de mandatos o trámites.
Fuente: Educared y CI de PS

