Se muestran los artículos pertenecientes al tema Explotación Sexual.
20/06/2008
Tendría once años, cuando mucho
Balvanera - 13/06/08 - Por Miguel A. Semán
(APe).- Yo pensaba que de un momento a otro la iban a echar. Que iban a decirle que no molestara a los clientes y se fuera. Pero el dueño del cyber, cómplice o distraído, la dejaba revolotear como una mariposa o como una pulga saltarina entre las computadoras.
Pronto me di cuenta que sólo se arrimaba a los hombres. Los miraba un poco y después se iba. Al rato volvía a rozarlos y volvía a mirarlos para volver a irse.
Tendría once años, cuando mucho.
Al fin llegó mi turno. Se me paró al lado, casi íntima, y me tocó el brazo con la yema de unos dedos donde ya se había gastado la inocencia.
Me pidió cinco pesos. Se los di. Me quedé con los ojos fijos en la pantalla. No quería mirarla. No quería preguntarle el nombre ni los años.
Lucía, escuché.
¿Qué?
Me llamo Lucía, dijo como si me leyera el alma.
Me pregunté quién habría fabricado eso. Esa infancia disfrazada de mujer que estaba intentando seducirme. La miré. Al fin la miré a los ojos. Era dulce y más. Tenía ternura y otro poco de algo que no alcanzaba a ser lo que parecía.
Pensé que si hubiese tenido diez años me habría enamorado locamente de ella. Pero era muy tarde o demasiado pronto.
Rápida. Cortante, así como había dicho su nombre, me clavó las palabras: Lo que podía llegar a hacerme por otros cinco pesos.
No tengo armas para responder a esos ataques. No supe qué decirle. Le di unos billetes y me fui. Pagué y salí a la calle. La dejé sola. Revoloteando. Saltando de un hombre a otro.
Caminé unos metros. En la esquina una mujer de menos de treinta que parecía de cincuenta ofrecía lo mismo por un precio más bajo. Era la cara de Lucía pero con arrugas y sin dientes. Si seguía alejándome de Rivadavia iba a encontrar, seguro, mojones de mujeres, con los mismos rasgos, cada vez más viejas y baratas.
Lucía salió a la vereda, se paró sobre el cordón y miró como si buscara a alguien. De las sombras se desprendió un patrullero. Sigiloso, temible, se deslizó sobre la calle como un yacaré en busca de su presa. Ella lo miró y en sus ojos inmensos se metió la noche.
Me fui. Caminé por Solís hacia Belgrano. Quería entrar en un bar, pedir asilo y agarrarme a una mesa hasta que saliera el sol.
Fuente: Fundación Pelota de trapo
05/06/2008
Argentina destino de turismo sexual
Trafficking in Persons Report -Report Home Page
Released by the Office to Monitor and Combat Trafficking in Persons
June 14, 2004
IV. Country Narratives: Western Hemisphere
Argentina is primarily a destination country for men, women and children trafficked for sexual exploitation and labor. Most foreign victims are women and children trafficked from Paraguay, Bolivia, Brazil, and the Dominican Republic to supply Argentina’s sex trade. Argentine victims are similarly trafficked from rural to urban areas within the country, but they have also been trafficked overseas, mainly into prostitution in Spain. Bolivians are trafficked into Argentina for forced labor. More complete information, pointing to a significant number of victims, has made it possible to include Argentina in this report for the first time.
The Government of Argentina does not fully comply with the minimum standards for the elimination of trafficking; however, it is making significant efforts to do so. Government officials should more forcefully acknowledge Argentina’s trafficking problem and adopt national policies to address it. The government should also strengthen law enforcement efforts and deal firmly with corrupt officials. Argentina should cooperate more actively with its neighbors, Paraguay in particular, to detect and shut down trafficking rings and vigorously prosecute trafficking criminals.
Prosecution
Trafficking detection and anti-trafficking prosecution efforts in Argentina are uncoordinated. Prosecutors are hampered by police corruption. Furthermore, the country’s law enforcement officers lack a clear mandate from political leaders and resources to aggressively pursue domestic and international traffickers. In the absence of a single comprehensive anti-trafficking law, authorities should much more rigorously enforce existing statutes on conspiracy, child prostitution, sex slavery, and forced labor. A December 2003 migration law could be used against traffickers and carries sentences ranging from one to eight years. In December 2002, officials prosecuted and tried at least four individuals, resulting in one conviction (the defendant received a four-and-a-half year sentence). In a related bribery case, 19 public officials, including police officers, were charged and await trial. Investigations undertaken in another case brought in early 2004 resulted in convictions of three traffickers who received sentences of three to four years. Two more trafficking-related cases are expected to go to trial in 2004, and at least eight other cases are pending.
Protection
Argentina lacks a comprehensive nationwide policy of victim protection and, as a result, victim care is sometimes poor. Buenos Aires has a good program for victim protection, aiding dozens of victims, and police department staffs in outlying areas include psychologists to aid victims and witnesses. Some victims qualify for federal government assistance, but most provincial officials are not trained to identify or specifically help victims of trafficking. The Ministry of Foreign Affairs has begun to train consular officials to assist Argentine victims abroad, but no data are yet available on the number of possible victims helped.
Prevention
The national government has no comprehensive policy to prevent trafficking, although isolated preventive measures are in place. The Presidents of Argentina, Paraguay, Brazil and Uruguay have signed an agreement with a provision highlighting the need to coordinate efforts to combat trafficking. The most noticeable prevention activity is found in the city of Buenos Aires, where the government has established a network to conduct information campaigns, outreach, and child victim identification. In addition, the government is participating in an ILO project to prevent and eliminate commercial sexual exploitation of children in the border region with Brazil and Paraguay.
http://www.state.gov/g/tip/rls/tiprpt/2004/33198.htm#argentina
Argentina: tráfico de personas
Argentina es fuente, país de tránsito y destino de tráfico de personas con fines de explotación sexual: hombres, mujeres y chicos. La mayoría de las víctimas son del país. Se reclutan en áreas rurales y son llevadas a las grandes ciudades. El turismo sexual infantil es otro gran problema, sobre todo en la denominada triple frontera.
Todas estas denuncias forman parte del "Tier 2 Watch List", un documento del gobierno de los Estados Unidos sobre la realidad de todos los países del mundo.
Respecto de la Argentina, el informe también dice que se trafican mujeres bolivianas, peruanas y paraguayas para ser explotadas en trabajos forzosos o como sirvientas domésticas. La denuncia más dura es contra "el gobierno argentino": no cumple con los estándares mínimos de la eliminación del tráfico de personas, aunque reconoce que "está haciendo esfuerzos significantes para lograrlo". Y está en la lista de los países que "deben seguir esforzándose".
WASHINGTON. CORRESPONSAL
Fuente: Diario Clarín 05/06/08
20/05/2008
Explotación sexual infantil en Perú
«Existe consenso al comprender la explotación sexual comercial infantil como una forma de explotación basada en una relación de dominación-subordinación, donde las personas explotadoras se aprovechan del niño o la niña por su condición de menor de edad, su condición de género (un alto porcentaje de la niñez explotada son niñas) y la vulnerabilidad social de la víctima. Es explotación comercial porque se produce en un mercado donde la oferta existe en la medida que hay una demanda; el cuerpo del niño o niña es utilizado como una mercancía y se produce una transacción (en especie o monetaria). Este mercado se caracteriza por ser ilegal y clandestino». (Claramunt, María) El trabajo de campo fue realizado en la ciudad de Iquitos, capital del departamentode Loreto, ubicado en la selva norte del Perú. En esta zona se encontraron locales donde se ejercía la prostitución,como burdeles, night club, discotecas, bares, «zonas rojas» y hoteles. En estos lugares se permite el ingreso de menores de edad, quienes son explotados sexualmente. Esta problemática es percibida con preocupación, considerando primero, el alto riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual y del VIH/SIDA, y segundo, porque sobre la base de que Iquitos es una ciudad de clima tropical, se ha construido estereotipos que presentan a la mujer de la zona con un contenido erótico, promoviendo sin ningún fundamento, la idea de que existe mayor libertad sexual, ante lo cual el visitantetiene la creencia que puede tener facilidades para acceder a menoresde edad. La crisis económica, la pobreza extrema y la falta de oportunidades laboralesobligan a muchas personas a tergiversar la realidad y ver en estaactividad una solución a sus problemas, sumado a las falacias culturalesrespecto al estereotipo de sexualidad de las mujeres de esta zona. Internet Por medio del «chat» (diálogo en línea a través de la Internet), los clientese xplotadores hacen los contactos con menores de edad con el objetivo de utilizarlos sexualmente. Se identificaron tres direcciones de páginas web en las que se promueven contactos homosexuales y heterosexuales a través del «chateo» y anuncios. Más info en:
28/04/2008
Denuncian a 3 mil sitios por pornografía infantil
Lo hizo la Fundación de Vigilancia en Internet y aseguró que "no se podrá acabar con este fenómeno si los países no se unen para trabajar contra esta práctica, cada vez más generalizada"
La IWF encontró cerca de 3.000 portales en Internet que, al parecer, pertenecen a bandas criminales que comercializan con las imágenes con fines económicos, informó la agencia Europa Press.
"Esta es la primera vez que una organización revela la verdadera escala de esta cuestión y deja claro que el problema se puede resolver", indicó la IWF en un comunicado.
La organización aseguró que el número de sitios "responsables de esta lacra se ha mantenido estable en los últimos años", y llamó a lanzar una campaña mundial encabezada por los Gobiernos, la Policía y la industria de Internet para investigar qué páginas Web comercializan pornografía infantil.
Fuentes: Télam/Derf
09/04/2008
De víctimas a activistas
Miles de jóvenes son raptadas cada año en Nepal y obligadas a prostituirse en India. La labor de organizaciones no gubernamentales, como Maiti Nepal, permite rescatar a muchas de estas chicas que, en algunos casos, dejan de ser víctimas para convertirse en activistas. El documental The Day my God Died muestra la realidad del tráfico sexual. (Mujereshoy) La puerta del burdel se abre y Anuradha Koirala y Maili conversan con las mujeres encargadas del local. Les acompaña un policía local porque sospechan que en el prostíbulo hay jóvenes menores de edad que son obligadas a prostituirse. Aunque a primera vista todo parece correcto y la madame asegura que ya no utilizan los servicios de adolescentes, Maili se cuela en el burdel, desmonta un trozo de una de las paredes de madera y encuentra, en una habitación oscura y sin ventilación, a varias chicas que aún no cumplen 18 años. El trabajo de Maili ha resultado muy valioso en esta ocasión y ha requerido de mucho valor, porque hasta hace poco esta joven de 24 años estaba recluida en este burdel de Bombay. Como ella, miles de niñas y adolescentes son secuestradas cada año en Nepal y llevadas a varias ciudades de la India para ser esclavas sexuales, relata el artículo de Silvia Torralba, de Canal Solidario. Encontrarlas y liberarlas es una tarea muy difícil, sobre todo por el escaso apoyo gubernamental y policial, pero aún así varias organizaciones locales e internacionales trabajan para ello. Es el caso de Maiti Nepal, entidad fundada hace más de una década por Anuradha Koirala que cuenta con hogares de acogida para estas chicas y visita prostíbulos en busca de menores raptadas y explotadas. En esta labor participan también jóvenes que han sido víctimas de estos abusos, pero que una vez liberadas por Maiti Nepal deciden colaborar con la entidad, entrar en los burdeles para ayudar a antiguas compañeras y recorrer parte de los 1.500 kilómetros de frontera que separa India de Nepal para detectar a los traficantes de estas chicas. En la actualidad, cuatro jóvenes colaboran con la policía en la identificación de traficantes y han conseguido liberar a más de 300 niñas. “Muchas chicas pasan de ser víctimas a activistas, vuelven a los burdeles donde estuvieron retenidas para liberar a otras jóvenes y recorren los pueblos para sensibilizar a la población del tráfico de jóvenes y la explotación sexual”, explica Haarten Walia, trabajadora social que colabora con Maiti Nepal. El testimonio de Haarten Walia, Anuradha Koirala y Maili se recoge en The Day my God Died, un documental que, con cámara oculta, entra en los burdeles para denunciar el tráfico y la explotación sexual de menores. El film, que se pudo ver hace unos días en Barcelona, muestra los testimonios de Anita, Neera, Jyoty, Gina... todas ellas víctimas de estos abusos y liberadas gracias a Maiti Nepal, que en España cuenta con el apoyo de la organización no gubernamental (ONG) Amics del Nepal. Con el apoyo de esta entidad catalana, Maiti Nepal tiene en marcha varios centros de acogida para jóvenes que han sido explotadas sexualmente, muchas de las cuales tienen hijos o están enfermas del VIH/Sida. En estos lugares aprenden un oficio pero, sobre todo, reciben tratamiento médico y psicológico, a través de talleres relacionados con la danza, la poesía y las artes. De manera paralela, los equipos de Maiti Nepal buscan a las familias de las chicas, una tarea que en los últimos meses se ha complicado por la violencia que vive el país y que lleva a emigrar a muchas familias. Encontrar a los familiares, además, no significa que la joven pueda regresar porque muchas veces los padres la rechazan por haber ejercido la prostitución o estar enferma. De ahí la importancia de la existencia de los centros de acogida como los de Maití Nepal. Presionar a los Gobiernos para acabar con la explotación sexual de menores En la actualidad, sólo en la ciudad de Bombay, en el barrio conocido como “Las Jaulas”, cerca de 200.000 mujeres ejercen la prostitución, muchas de ellas víctimas de secuestros y trata de personas. Datos de Naciones Unidas afirman que, cada día, 2.500 mujeres desaparecen para ser vendidas y entrar en el mercado sexual. Para cambiar esta realidad, desde Maiti Nepal explican que es necesario sensibilizar y prevenir a las jóvenes y sus familias, pero también presionar a la comunidad internacional para que inste a gobiernos, como el de Nepal e India, a emprender medidas contra el tráfico de menores. En España, por ejemplo, los ciudadanos pueden presionar a su Gobierno para que, a su vez, presione a su homólogo nepalí y le haga reaccionar, añade la ONG. Fuente: Canal Solidario (Silvia Torralba). |
Explotación sexual de menores en Chile: El verdadero centro de la noticia
Desde el primer momento en que fue descubierta la red Spiniak, aquellos que trabajamos con niños, niñas y jóvenes en situación de explotación sexual, destacamos que lo central e importante del caso era visualizar la explotación sexual infantil como un problema real, que existe en nuestro país y que afecta al sector más vulnerable de nuestra sociedad: los niños, niñas y adolescentes. La condición de vulnerabilidad no sólo está dada por la edad, sino por las precarias condiciones sociales, económicas y de protección en la cual están insertos. Nunca consideramos relevante si existían o no determinados políticos involucrados, no porque no fuera importante desenmascararlos, sino que siempre intuimos que si los medios y la opinión pública se centraba en ese aspecto, la verdadera preocupación se diluiría entre acusaciones, querellas y contra querellas, perdiéndose el auténtico centro de atención que son los niños, niñas y adolescentes que viven la forma más violenta y extrema de abuso de poder del mundo adulto. Desde el principio se puso el énfasis en el lugar equivocado. Lamentablemente hemos tenido que observar –igual que el resto de la ciudadanía– cómo los medios de comunicación y diversos actores relevantes de nuestra sociedad se han perdido en discusiones egoístas y mezquinas. No es la clase política, ni la iglesia, ni los periodistas las víctimas de este caso, son los niños y niñas que, habiendo sufrido una grave vulneración de derechos, han sido desde el principio, descalificados, estigmatizados y, una vez más, usados como mercancía. Generalmente, tendemos a culpar a los niños/as por la situación que viven, olvidándonos de los múltiples traumas a los que han estado expuestos desde su nacimiento. ¿Hemos hecho algo concreto para proteger a los pequeños/as de este tipo de situaciones? Creemos que no, sólo nos hemos limitado a descalificarlos y estigmatizarlos. Una muestra de esta realidad son los medios de comunicación, aún no podemos convencerles para que en vez de decir prostitución infantil, se refieran a ellos/as como niños y niñas explotados sexualmente, porque eso es lo que viven: EXPLOTACIÓN. Ellos/as no han tenido la posibilidad de optar, no han contado con oportunidades ni garantías que, felizmente, tienen otros niños/as, sino que han tenido que aprender a sobrevivir y a valerse por sí mismos desde muy temprana edad. En el caso Spiniak existen otros testigos además de aquellos que han acaparado portadas. Son cerca de 25 niños los que han declarado a pesar de la indefensión en que se encuentran. Veinticinco rostros maltratados que tienen que probar que el daño emocional, físico y psicológico sufrido durante años no los inhabilita para decir la verdad. Niños que superan día a día el temor de encontrarse en la calle con aquellos que, valientemente, se atrevieron a enfrentar acusándoles por sus abusos y que, actualmente se encuentran libres bajo fianza como si no fueran un peligro para la sociedad. Esto último nadie lo ha cuestionado. Hasta ahora hay doce proxenetas procesados y un carabinero ®, pero ¿cuántos abusadores serán juzgados? ¿Somos capaces de hacernos corresponsables de los niños/as y adolescentes cuando estos sujetos queden en libertad? Los últimos acontecimientos han reforzado actitudes descalificadoras y estigmatizantes, nuevamente, en desmedro de los niños, niñas y jóvenes. No reconocer sus derechos fundamentales parece ser menos violento para nuestras conciencias que asumir el abandono en que los hemos dejado. ONG RAÍCES VIVIR LA INFANCIA FUNDACIÓN EL PEREGRINO ONG PAICABÍ Santiago, agosto 20 de 2004 ONG Raíces: raices@tie.cl Fuente: ONG Raíces. |
Unicef: Destruir los mitos de la explotación sexual infantil
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(Mujereshoy) Según informaciones de Unicef, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, el turismo sexual, especialmente asociado a menores de edad en países lationamericanos y asiáticos, moviliza al año más de 12.000 millones de dólares y harían falta 15.000 millones para combatirla.
En todo el mundo, se calcula que más de dos millones de niños y niñas son víctimas de la industria multimillonaria de la explotación sexual y que, en países como Brasil más de 500.000 niños son explotados sexualmente.
En opinión de María Conde, asesora regional de Protección a la Infancia de Unicef para América Latina y Caribe, es necesario incidir en la educación de las sociedades para conseguir cambiar su mentalidad.
“Las sociedades de América Latina y Asia son muy conservadoras y otorgan poca importancia a la mujer. Además, un problema añadido es la pobreza que, en algunos casos, las obliga a prostituirse desde muy jóvenes”, según Conde.
Asimismo, dijo que “en ningún caso el hecho de que las niñas den el consentimiento para mantener relaciones sexuales es una justificación para cometer esta conducta delictiva penada con la cárcel”.
Es una lacra que “aprovecha la vulnerabilidad y la pobreza” y en la que se genera tal negocio que, “debido a la corrupción política, sólo la cooperación internacional es efectiva”, asegura Conde.
Acciones contra la explotación sexual infantil
Ante estas cifras y esta situación, Unicef emprendió hace algunos meses una campaña mundial para enfrentar la explotación sexual infantil. La campaña tiene como principal objetivo la prevención de la explotación sexual infantil mediante la sensibilización de aquellas personas que viajan a destinos turísticos conocidos por la facilidad que ofrecen para mantener relaciones sexuales con menores de edad.
Una de las primeras acciones de la campaña es presionar a los gobiernos para que modifiquen sus códigos penales con el fin de tipificar como delito la trata de personas con fines de explotación sexual, la pornografía infantil, la explotación de niños en espectáculos públicos o la corrupción de menores.
Los esfuerzos también se encaminan a que en los países donde ya existe esa legislación, se aplique de manera concreta, ya que a veces la corrupción política impide que se elimine la explotación sexual infantil comercial.
La acción de sensibilización pública (mediante materiales como folletos, carteles, pegatinas o un vídeo) es sólo un parte de la Campaña contra la Explotación Sexual Comercial Infantil en los Viajes. La campaña incluye, además, otras acciones de sensibilización y formación más específicas dirigidas tanto al sector turístico como a los medios de comunicación y otros profesionales.
Otra de las misiones de la campaña es la de desmitificar el perfil del cliente. Unicef señala que el perfil del cliente del turismo sexual, por ejemplo, no es el del pederasta clásico, sino que corresponde a “un joven de entre 25 y 35 años, que viaja por motivos no sexuales y que se ve atraído por una atmósfera que no denigra la prostitución”. Además, subraya María Jesús Conde, esta persona “no se identifica a sí misma como delincuente”.
Los mensajes de la campaña de sensibilización se centran en dos aspectos fundamentales:
Mantener relaciones sexuales a cambio de dinero con menores de edad vulnera los derechos fundamentales de los niños y niñas, recogidos en la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989. En este sentido, este tipo de explotación les causa graves daños físicos y psicológicos que pueden poner en peligro su vida, incluidas enfermedades de transmisión sexual como el VIH/SIDA; les hace muy vulnerables a otros tipos de abusos como la esclavitud, el tráfico de personas o el secuestro; les niega la educación y las posibilidades de desarrollo personal y social, y en ocasiones, les acerca a la delincuencia y las drogas, por lo que se les quita la esperanza de tener un futuro mejor.
No hay excusas
De acuerdo a Unicef, es principalmente la demanda local, y no la extranjera, la que propicia la explotación sexual de la infancia: la explotación sexual infantil en el turismo es sólo una parte del problema.
Sin embargo, la explotación sexual infantil incide tanto en los países destinatarios como en los de origen de los turistas. Las causas profundas de la explotación sexual de la infancia tienen que ver con la pobreza y la disparidad económica; de hecho, la mayoría de los agresores sexuales que buscan niños y niñas provienen de los países ricos (Europa Occidental, EE.UU, Japón o Australia) y se dirigen hacia países menos desarrollados (regiones del sur y sureste asiático, Caribe, Centroamérica y países del este de Europa).
Este tipo de abusadores ocasionales se amparan en “excusas” para ejercer de explotadores sexuales. Con el anonimato tienen una sensación de impunidad respecto a los reproches sociales, morales y culturales que sufrirían en su propio país. Asimismo, el o la turista puede suponer, de forma incorrecta, que la explotación sexual infantil es culturalmente aceptable en el país o zona de destino y puede justificar su explotación alegando que al mantener relaciones sexuales a cambio de dinero está ayudando al niño y a su familia.
El sentimiento de superioridad económica o cultural puede hacerle ver a las personas y niños y niñas de un país menos desarrollado como inferiores y justificar así la explotación de la población local. Y, por último, otro error es creer que los niños y niñas no tienen enfermedades como el VIH/SIDA, cuando está demostrado que tienen un riesgo superior de contraer la enfermedad.
La campaña de Unicef responde de la siguiente manera a algunos de los mitos:
• La prostitución infantil no es un trabajo, sino una violación de derechos.
• No es una preferencia personal, sino una forma de esclavitud.
• Los niños y las niñas que la practican no ganan mucho dinero, sino los intermediarios.
• Los responsables son los explotadores, no se debe criminalizar a niñas y niños.
• El sexo con niños y niñas no es más seguro, al contrario: los menores son más vulnerables al contagio de enfermedades de transmisión sexual y al VIH/SIDA.
Pero Unicef no sólo se propone una batalla contra el turismo sexual, sino un trabajo de fondo cultural, ya que la demanda procede en su mayoría del mismo país e incluso de viajes de empresa.
Por todo ello, las medidas también pasan por incidir en la cultura y la educación; fortalecer a los cuerpos policiales y la justicia para que actúen apropiadamente; y, por supuesto, crear oportunidades de empleo y desarrollo para que esos niños y niñas puedan mantener una vida digna tras la prostitución.
La organización ofrece una serie de recomendaciones a las ciudadanas y los ciudadanos para actuar de manera responsable: obtener información, denunciar actividades sospechosas ante autoridades competentes, conocer las consecuencias legales de estas actividades y colaborar con los objetivos de la campaña dando a conocer su contenido.
Fuente: Agencias, Unicef - 2004



