Blogia
Derechos Humanos en la Infancia y Adolescencia.

Más del 50% de chicos menores de 14 años son pobres

Más del 50% de chicos menores de 14 años son pobres

Pibes condenados y la “Juanito Laguna”

03/03/08

(APe).- Les habían robado los padres. Fue durante la noche carnívora.

Apenas los conocieron. Sin embargo, ellos, las hijas e hijos de los que se jugaron por la revolución en los años setenta, no solamente quisieron saberlo todo, sino también hacer un camino en relación a los otros.

En la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz, puerto preciso durante décadas cuando todavía la electricidad era una quimera y estas tierras aparecían en los dibujos de los españoles, las riquezas quedaron en pocas manos y los tiempos felices participan de la vidriera íntima de la melancolía de los más viejos.

En ese lugar, capital del segundo Estado argentino, surgió una organización social llamada “Juanito Laguna”, que buscó abrazar a las pibas y pibes de las calles.

Pusieron amor, belleza y el dinero que vino de las indemnizaciones que pagó el Estado por aquellos padres que ya no están.

Esos hijos continuaron, a su manera, un sueño colectivo inconcluso: inventaron patios, mesas, dulce de leche, pan, baño tibio y colchones para las chicas y chicos despreciados por la impune riqueza santafesina.

Hay que ver a los que participan de la “Juanito Laguna”, mirarles las miradas, compartir una pizza, escucharlos... Ellos vienen del desprecio y encontraron cariño, alegría y cosas lindas. De la mano de los que no pudieron disfrutar a sus padres.

Son ellos los que dicen que cada vez que una piba o un pibe santafesino se cruza a Paraná, la capital de Entre Ríos, para hacerse un peso, es porque sienten mucha angustia, demasiada soledad.

Eso hicieron cuatro chicos santafesinos que tienen entre nueve y doce años. Llegaron a la escuela República de Chile de la capital entrerriana y comenzaron a sacar cosas. Sin mayor lógica, sin mucho sentido comercial, eran instrumentos musicales, dijo un policía.

Como a fines del siglo diecinueve, cuando los diarios del sistema condenaban a los inmigrantes de sacarle el trabajo a los criollos, ahora, a principios del tercer milenio, la policía entrerriana sentencia sobre “la constante llegada de menores que vienen a Paraná, algunos a realizar acciones de supervivencia y otros a delinquir”.

Ya detectaron a cuarenta, dicen los pretores del orden del sistema. Es necesario pararlos en Santa Fe, prohibirles la llegada a Paraná, clama el ignoto oficial.

Mientras tanto, los pibes sirven de excusa para simular una supuesta sensibilidad social. Los diarios dicen que “las relaciones entre Santa Fe y Entre Ríos se tensaron el año pasado, cuando por el mismo problema hubo fuertes cruces entre funcionarios que se acusaron mutuamente de no hacer nada frente al problema de los niños que se trasladaban hacia Paraná, incluso en medio del debate se mencionó la desaparición de Fernanda Aguirre”.

En Santa Fe, mientras tanto, el nuevo intendente, ex rector de la Universidad Nacional del Litoral, Mario Barletta, ha dicho que “es la ciudad más pobre y marginada del país”, y que “más del 50% de chicos menores de 14 años son pobres”.

Poco se sabe qué cosa hicieron entrerrianos y santafesinos poderosos para darles casa, abrigo, comida, alegría y belleza a las pibas y pibes angustiados y solitarios. Lo que sí se puede constatar es que, más allá de las fingidas actuaciones de funcionarios entrerrianos y santafesinos, organizaciones como la “Juanito Laguna” reactualizan la perdida humanidad que muchos dan por desaparecida.


Fuentes de datos: El Once Digital - Paraná 29-02-08 y La Capital -Rosario 18-02-08

0 comentarios