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Derechos Humanos en la Infancia y Adolescencia.

Más de la mitad de las condenas son para adolescentes y jóvenes

   Durante el año pasado, el 52% de las condenas globales del país tuvieron como protagonistas a jóvenes y adolescentes de entre 16 y 25 años. Los datos surgen del trabajo estadístico elaborado por el Registro Nacional de Reincidencia, organismo dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación, cuyos recientes resultados sostienen, además, que el nivel de reincidencia delictiva alcanza un 23% del total.
   En rigor, la cifra exacta asciende al 52,29% de las condenas, y genera preocupación que los picos máximos ocurren en la franja de adolescentes de 18 y 19 años. En ese sentido, las sentencias para personas de 18 años de edad fueron 1.325 durante el año pasado (9,77%), y resultaron 1.055 para los condenados de 19 años (7,78%). A este escenario deberían sumarse las 86 condenas a chicos menores de 16 y 17 años.
   Abandono. Acerca del tema, Rosendo Fraga, titular del Centro de Estudios para la Nueva Mayoría, sostiene que “el 88% de los chicos menores de edad que entran a institutos de menores lo hacen porque están en situación de abandono. Sólo el 12 % entra a estos lugares por participar en delitos, pero la realidad es que el 60% sale y delinque”.
Sobre esto último, el informe de la Comisión contra la Tortura de la Provincia de Buenos Aires, que gira precisamente alrededor de los institutos que en teoría deben cumplir un rol educativo y de contención para el adolescente, asegura que “la protección de los niños en situación de pobreza se ha caracterizado por la completa segregación inactiva, ya que se hallan encerrados todo el día en celdas, sin muebles, sin colchones, sin elementos educativos, culturales o recreativos, sin elementos personales, sin luz artificial ni natural”, afirma el trabajo.
   Sin escuela y solos. La falta de escolarización juega un papel notable para los expertos. “La pobreza, la exclusión y la escasa capacidad de las escuelas para contener son las causas principales de la deserción escolar”, según UNICEF, agregando que en el país “hay medio millón de chicos de entre 12 y 17 años sin escuela, y la mayoría proviene de los extractos más pobres de la sociedad y parece condenada a perpetuar el círculo de la pobreza”. Un dato: apenas un tercio de los adolescentes llega al último año del secundario.
   En este esquema, resalta la opinión de las investigadoras sociales Claudia Krmpotic (CONICET) e Ivonne Allen (Universidad La Matanza), para quienes “el desempleo en jóvenes sin paso por el sistema educativo formal es resuelto a través de un trabajo duro y sucio que suele darse en las calles o en espacios escasamente protegidos”, puntualizando que “la vida que llevan los acerca al delito y a una vivencia de la muerte que les es bastante familiar y cotidiana. Asimismo, resultan víctimas de malos tratos, abuso sexual y diversas formas de sometimiento”.
   En Buenos Aires. En los primeros cinco meses de 2008 fueron detenidos 5351 chicos menores de edad; es decir, más de 35 por día. De ese total, 4634 fueron liberados por la Justicia y 717, internados en institutos. "Así es: casi el 90 por ciento de los detenidos fueron entregados a sus padres en menos de 12 horas, antes de que termináramos de escribir la causa que se les imputaba", explicó el jefe de la policía bonaerense, Daniel Salcedo.
Estos datos surgen de un trabajo estadístico encargado por el ministro de Seguridad provincial, Carlos Stornelli, a partir de varios hechos delictivos graves que protagonizaron chicos menores de 16 años. "Muchos de esos chicos menores de edad están acusados de homicidio, robos y hasta violaciones", enumeró Salcedo.
   (Diario Popular, pág. 19, 21/9/08; El Día – Buenos Aires, edición digital, 21/9/08; La Nación, pág. 12, 22/9/08 - Ramiro Sagasti)

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