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Derechos Humanos en la Infancia y Adolescencia.

ALGO SOBRE DROGAS

Llegó la hora de que se haga algo en serio para combatir el paco

Fernando Laborda - La Nación - Martes 28 de abril de 2009

Durante demasiado tiempo, los argentinos ?tanto los simples ciudadanos como los dirigentes y los gobernantes? le dimos la espalda al problema del consumo de drogas.

Nos consolamos con el hecho de que se trataba de un fenómeno mundial y no exclusivo de la Argentina. Ha llegado el momento de unir esfuerzos para circunscribir este infierno que no distingue ni edades ni clases sociales.

Muy lejos han quedado los tiempos en que había quienes se jactaban de que la Argentina era un país de tránsito para las drogas. Hoy no quedan dudas: nuestro territorio se ha convertido en un enorme centro de comercialización y consumo. Y nuestro mercado es doblemente atractivo para los narcotraficantes, porque el número de consumidores aumenta año tras año y por las facilidades para traficar estupefacientes.

La lucha contra la droga nunca se ha transformado en una política de Estado. Los discursos políticos han estado repletos de promesas, de inconsistentes golpes de efecto, de frases al estilo de "caiga quien caiga" o de "investigar hasta las últimas consecuencias", que todos sabemos ya en qué terminan.

Mientras esto sucedía, mientras los actuales funcionarios a cargo del Ministerio de Justicia y Seguridad y de la Sedronar parecían competir entre ellos por espacios de poder, y mientras el clientelismo usaba a los más pobres como carne de cañón electoral, el paco fue sentando sus reales en las zonas más sumergidas del Gran Buenos Aires y de la propia Capital, expandiendo sin límites su cultura de la muerte, con toda la trama de violencia y delincuencia que ella implica.

El consumo de drogas, especialmente entre los segmentos más empobrecidos de la población, no sólo se expandió, sino que la edad de los consumidores comenzó a bajar.

La dolorosa realidad del presente es que los encargados de vender droga en las calles son cada vez más chicos. En la cadena de distribución de la droga el último eslabón suele ser casi siempre un menor de edad.

No es casual: al igual que frente a otros delitos comunes, los grandes proveedores buscan a los menores para esas tareas porque pueden salir rápidamente de la comisaría y así volver a la venta callejera de droga.

Afortunadamente, cada tanto aparecen héroes, como los sacerdotes José María Di Paola, Sergio Serrese y Gustavo Carrara, quienes denunciaron la impunidad con que el narcotráfico se mueve en villas de emergencia del área metropolitana en las que ellos realizan su misión pastoral y social, convertidas en verdaderas "zonas liberadas" donde el consumo de droga "está despenalizado de hecho".

 

* * *

 

Esos héroes de carne y hueso podrán estar dotados del elemento esencial para encarar la lucha contra la droga, el amor al prójimo, pero se necesitan otras armas para enfrentar a un enemigo tan poderoso.

Armas que sólo pueden proveer un Estado que parece ausente por completo en la vida de los habitantes de los asentamientos más precarios y una sociedad que, durante años, contempló esta problemática como algo que le era ajeno.

Con más de 50.000 adictos al paco en todo el país, de acuerdo con precarias estimaciones oficiales, muchos de los cuales recurren a prostituirse, a robar o a matar para solventar las dosis diarias de ese veneno, podemos decir que estamos en medio de un lento genocidio, aunque las estadísticas no lo puedan mostrar aún.

Claro que hay otros datos que sí exhiben las estadísticas y que son igualmente preocupantes. La propia Sedronar pudo estimar, a través de una encuesta entre 56.000 personas de entre 12 y 65 años realizada en 2006, que unas 440.000 personas eran consumidoras habituales de cocaína y que 1,2 millones recurrían a la marihuana, al tiempo que algo más de 80.000 personas consumían paco o éxtasis. Es muy probable que esos números sean hoy mayores.

Quienes frecuentan bares y locales bailables de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano advierten que nunca se percibió el nivel de consumo de drogas que se ve hoy.

Y no debería sorprendernos: según el último estudio nacional sobre consumo de sustancias psicoactivas en población escolar de la Argentina, que relevó a 62.700 alumnos de colegios públicos y privados de todo el país, el 70 por ciento de los adolescentes no juzga peligroso el consumo ocasional de marihuana ni de cocaína, al tiempo que el 2,6 por ciento admitió haber consumido paco alguna vez en su vida.

Sin dudas, ha llegado el momento de hacer algo contra las drogas. Ha llegado la hora de una política de Estado, al margen de cualquier diferencia partidaria y de padres que más de una vez han mirado para otro lado.

 

 

En 2002, por primera vez, la adicción tuvo nombre

Martes 28 de abril de 2009

"Tengo un caso que me preocupa: la patología es nueva y no sé de qué consumo se deriva... En el barrio le dicen «paco»."

A fines de 2002, el entonces secretario de Adicciones de Buenos Aires, Claudio Mate, había reunido en Junín a todos los representantes de los centros de prevención de adicciones (CPA) distribuidos en la provincia. El encuentro estaba previsto más para organizar cuestiones logísticas que para analizar cuadros clínicos. Hasta que la delegada de la VI región, con cobertura en la zona sur del conurbano, pidió la palabra y los funcionarios escucharon por primera vez la mención del paco. Ya nada volvería a ser como antes.

Mate había organizado una red de CPA con la idea de ir a buscar pacientes, en lugar de esperar su llegada. En las zonas más precarias se instalaron esos puestos de vigilancia, desde los cuales se hacían sondeos rápidos sobre la situación de las adicciones en cada barrio.

El caso que dio la alarma fue el de un joven que presentaba un considerable deterioro físico, detectado en el CPA de la villa Itatí. En ese asentamiento situado entre Quilmes y Berazategui empezó a venderse el paco un año antes de que las autoridades tomaran nota del primer caso.

También allí se acuñó la definición de "muertos vivos" para catalogar a los consumidores. Los vecinos, al ver esos movimientos corporales propios de zombis de películas de terror, apelaron al mote que aún acompaña a esa fulminante adicción. El horror apenas empezaba.

No se trataba de un laboratorio de cocaína a gran escala: apenas un alambique implantado en una de las manzanas interiores de la villa. La producción y venta de la droga eran artesanales en ese momento.

Una sola persona introdujo el paco, ese veneno que hoy se multiplica por doquier. Fue un boliviano que copió el uso que se daba en su país a los restos de la pasta base de cocaína. Como todo mercado, el de la droga también se mueve en función de los vaivenes económicos. Faltaba cocaína en plaza y el paco ocupó su lugar.

 

Los chicos, víctimas de la distribución

Martes 28 de abril de 2009 - LA NACIÓN

En la villa 15, conocida como Ciudad Oculta, en Mataderos, la mayoría de los que tienen "quioscos" de venta de paco son mujeres que, para distribuir la droga en los angostos pasillos del barrio, utilizan a niños de hasta 14 años, que hacen el trabajo sucio a cambio de dosis que no pueden pagar.

Así lo informaron a LA NACION fuentes judiciales, que agregaron que los distribuidores del paco no están dentro de la villa, sino en las zonas periféricas. "La droga llega a las villas de la ciudad de Buenos Aires desde el conurbano, donde están las cocinas de cocaína", dijo un investigador judicial.

En el porteño Juzgado Federal N° 12, a cargo de Sergio Torres, se instruye una "megacausa" por el paco. El expediente se abrió después de una investigación preliminar sobre el tráfico de pasta base de cocaína, realizada por el fiscal federal Luis Comparatore.

Detectives de la División Operaciones Metropolitanas de la Superintendencia de Drogas de la Policía Federal hicieron varios allanamientos, por orden de Torres, en Ciudad Oculta y en las villas 31 y 31 bis, de Retiro.

Hasta ahora, por esta causa, ya se han incautado, según informaron fuentes judiciales, de 7200 dosis de paco, 13 armas de fuego (calibres 22, 32 y 9 mm) y balas de punta hueca.

"En varios lugares donde entramos y encontramos paco, los dealers tenían armas con balas en la recámara, que no llegaron a utilizar. En Ciudad Oculta, chicos de 14 años se encargan de distribuirlas en los pasillos, a cambio de dosis que no pueden pagar", explicó una fuente policial.

A la noche, en los pasillos de la villa 31, en Retiro, los chicos consumen paco. Pero muchos no viven allí: llegan desde otros barrios de la Capital o del Gran Buenos Aires.

Eso le contó a LA NACION Ramona, una vecina del lugar que, por las noches, recorre las calles para salvar a los chicos. "Cuando les pregunto quién les vende, me contestan: «El ?señó´». Tienen prohibido decir el nombre", confió la mujer.

 

El paco preocupa a Chile y a Uruguay

La droga derivada de la pasta base de cocaína cambia de nombres al cruzar la frontera, pero mantiene su vinculación con el delito

Martes 28 de abril de 2009

El paco tiene diferentes nombres fuera de la Argentina, pero en los países vecinos también se advierten su consumo y su vinculación con el delito y la marginalidad. En Chile, el 70% de los delitos se comete bajo la influencia del alcohol o de las drogas, que ingresan por cientos de pasos fronterizos ilegales. En Uruguay, el impacto del consumo del residuo de la pasta base de cocaína se traduce en abandono del hogar, exclusión social y comisión de delitos para obtener dinero y comprar más tóxicos.

Sobre una de las avenidas más transitadas de Montevideo se encuentra el establecimiento Vilardebó. Cuando se camina por él, cuando se reciben las miradas perdidas de sus pacientes psiquiátricos, cuesta entender cómo una madre pudo haber querido que su hijo terminara ahí adentro, internado. Pero las madres de los adictos al paco uruguayos ven en ese hospital una "tabla de salvación familiar".

Serrana de Freitas es una funcionaria pública que tiene tres hijos varones. Contó a La Nacion su angustia porque el mayor había caído en la adicción al paco ?o pasta base, como se lo llama en Uruguay? y no encontraba cómo rescatarlo: "Se fue hace dos meses con 90 kilos y ahora parece que pesara 60..., está encorvado. Vendió sus CD, se «fumó» la moto 0 km. Vino a pedirme comida, con un pantalón atado con alambre. ¿Cómo le voy a negar comida? Mis hijos temen por mí, porque es agresivo, pero también porque denuncio a los que venden drogas, ya me incendiaron la puerta de casa. Pero yo adoro a mi hijo y quiero recuperarlo".

La pasta base llegó a Uruguay entre 2001 y 2002, y tuvo un crecimiento fuerte en jóvenes que viven en situación de exclusión social. Pero ahora ya no es sólo un problema de los marginados. La adicción alcanzó a chicos de clase media. El tema preocupa a la población por los delitos que cometen los adictos.

En la campaña electoral, la oposición y el oficialismo piden mayor compromiso en la lucha contra esta droga. "Con la mayor severidad hay que encarar la eliminación de las bocas de distribución [de paco], que hoy están tan asociadas a estas condiciones de inseguridad", dijo el precandidato del Frente Amplio, Danilo Astori.

Serrana de Freitas, una de las llamadas Madres de la Plaza (que marchan contra el paco en Montevideo), dijo a La Nacion que su reclamo se sintetiza en tres puntos: aumento de penas para los vendedores de paco; tratamiento gratuito y obligatorio para los adictos, financiado con la venta de bienes decomisados a los narcotraficantes, y mayor celeridad en los procedimientos ante denuncias sobre "bocas de venta" de droga.

El secretario general de la Junta Nacional de Droga, Milton Romani, dijo a La Nacion, que según la encuesta de hogares de fines de 2006, los consumidores de paco representan el 0,8% del total, aunque asciende al 8 por ciento en las zonas más pobres.

Los "angustiados"

En Santiago de Chile, el negocio es sencillo y exponencialmente lucrativo: una dosis de pasta base mezclada con yeso, bicarbonato o raspado de muros para "estirarla" se consigue en cualquier lado por menos de un dólar. Se fuma mezclada con tabaco ?un "mono"? o con marihuana ("marciano"). A los que consumen la "pasturri" o "bazuca" los llaman "angustiados", por el inenarrable efecto físico y psicológico que les sobreviene con la abstinencia.

Casi la totalidad del clorhidrato y de la pasta base de cocaína llega desde la Argentina, Perú y Bolivia. Carabineros detectó 148 pasos ilegales de droga en la frontera norte del país.

La unidad antidrogas de Carabineros (OS-7) aumentó en casi un 70% las detenciones por microtráfico de drogas en el primer trimestre de este año: más de 1500 arrestos y 30.000 dosis de coca y pasta base incautadas.

El perfil del consumidor es claro: jóvenes desempleados, pandilleros de los sectores marginales del Gran Santiago. Aunque se ha detectado su consumo en sectores acomodados.

Dijo la directora de la comisión nacional para el Control de Estupefacientes, María Teresa Chadwick: "Los más dañados son los pobres, que la usan como paliativo del hambre y sufren períodos de angustia que los llevan a delinquir". Un círculo vicioso.

Nelson Fernández y Carlos Vergara, corresponsales en Uruguay y Chile

 

Aplicación de la ley 23.737
DATOS y NÚMEROS
 
Las maniobras políticas permiten logran los objetivos mas allá del consenso general, la despenalización de la tenencia de drogas es indudablemente una treta más dentro de un cúmulo de ideas progresistas. En las artimañas políticas se tiene en cuenta el objetivo buscado y los daños causados para lograrlo pasan a ser daños colaterales.
 
La Subsecretaría de Asistencia de las Adicciones de la Provincia de Buenos Aires, señala que el consumo de drogas (incluido el alcohol) está asociado al 68 % de las muertes de jóvenes entre 15 y 24 años, lo que parecería ser visto como un "daño colateral" de la oferta de drogas.
 
Viendo ésta realidad, la tenencia de drogas no se encuadra dentro del artículo 19 de la constitución nacional, dado que no es una cuestión privada. Las cosas privadas no afectan a otros, en cambio la manipulación de drogas sí.
 
Hoy somos testigos presénciales de la tenencia de drogas en niños que no superan los 12 años de edad, frente a un Estado inerte, que se postula como no responsable de las consecuencias producidas por los vendedores minoristas de drogas.
 
Los esfuerzos de SEDRONAR para prevenir y asistir al drogadependiente y su familia, chocan con las concretas acciones que desde el Ministerio de Justicia se vienen llevando adelante.
 
La Oficina de Investigaciones y Estadísticas Político Criminales de Ministerio Público Fiscal, nos invita a bucear en una serie de números estadísticos que nos indica el magro resultado obtenido durante 2007 en la lucha contra las drogas, no solo desde las Fuerzas de Seguridad sino también desde el Poder Judicial que hoy intenta desentenderse del tema.
 
A lo largo de 2007 en Capital Federal se iniciaron 5586 causas y en el resto del País fueron 7305, es decir un total en toda la Nación de 12.891 de las cuales solo se condenaron a 1116 de ellos. Dicho en porcentajes, solo el 8% de los detenidos fue efectivamente condenado.
 
  
 
Es decir, las fuerzas de seguridad trabajan y la justicia no encuentra el camino. Estos resultados también nos invitan a verificar cuales fueron los motivos por los cuales 12.891 personas fueron detenidas durante el año 2007 bajo los lineamientos de la actual ley 23.737
 
Tenencia de drogas con fines de comercialización
 
Durante 2007 se detuvieron en todo el País, 659 personas por "Tenencia de drogas con fines de comercialización" pero fueron condenadas 254 de ellas, lo que nos da un 28 % de efectividad del sistema judicial.
Esto nos muestra que las fuerzas de seguridad detienen a personas por comercialización pero que en los estrados judiciales no lo perciben de igual forma.
 
Trasporte de drogas
 
Respecto del "Trasporte de drogas" en Capital Federal solo se detuvo a una persona y cinco con el cargo de trasporte agravado. En el país se detuvieron un total de 686 personas por "Trasporte simple de estupefacientes" y se llegó a 291 condenas, lo que resulta un porcentaje del 30%.
   
Es extraño que en un País donde hay tres cárteles instalados en la Capital y operaciones de ingreso de drogas que involucran a todas las provincias del norte argentino, con más de 1500 pistas clandestinas a las que ingresan 120 aeronaves Cessna por día con capacidad para llevar por viaje hasta 600 kilogramos de droga, haya solo 291 condenas.
 
Almacenamiento de drogas
 
Sobre el "Almacenamiento de drogas", se detuvo en Capital Federa un total de CERO personas y en todo el país 15 personas con 10 condenas lo que representó el 60 % del total.
 
Evidentemente es una deficiencia policial, dado que siendo primeros consumidores de cocaína en colegios secundarios de toda Latinoamérica según Naciones Unidas, se hayan encontrado solamente 15 personas que almacenaban drogas, lo que se debe destacar es que el alto promedio de condenas en éste rubro muestra que la instrucción policial ha sido eficiente al menos en el 60% de los procedimientos.
 
 
Comercio de drogas
 
Por "Comercio de drogas" hubo 401 detenciones en todo el país, llegando solo a 55 condenas firmes, representándonos solo un escaso 12%.
 
Solo 55 condenas para 401 detenidos por comerciar drogas, es preocupante, pero aún lo es mas si pensamos en el enorme comercio de drogas que existe en Argentina, donde se han incautado no menos de 80 mil kilogramos de droga a lo largo de 2007. Debe tenerse presente que embarques de cocaína de 700 a 1500 kilos han sido incautados en distintos puntos de Europa provenientes de puertos argentinos como por ejemplo el de Zarate - Campana. 401 detenidos es una magra cosecha para las fuerzas de seguridad.
 
Organización y financiamiento de tráfico de drogas
 
Por "Organización y financiamiento de tráfico de drogas" solo se detuvieron 3 personas en toda la República y no se registra ninguna condena.
  
En Argentina parece no existir las organizaciones que financian el narcotráfico, al menos para las fuerzas de seguridad y la justicia nacional.
 
Por otras infracciones a la Ley 23.737
 
Por otros delitos encuadrados dentro de la ley 23.737 (entre los que NO se encuentra el consumo personal), se detuvieron en todo el país 6155 individuos y se condenó a solo 54 de ellos, arrojando un porcentaje menor al 1%.
Al no especificar los "otros delitos", nos quedamos con la amarga duda de saber cuales fueron los delitos y porque no se condenó prácticamente a nadie.
 
 
Tenencia simple de drogas
 
Por "tenencia simple de drogas", se detuvo en Capital Federal 162 personas, en el Interior de País 2073, lo que arroja un total general de 2235 individuos. Solo se condenó a 242, redondeando un enjuto 10%.
 
En el último tratado firmado con Naciones Unidas en Viena a fines de 1988, nos comprometimos como País, a combatir la Tenencia de Drogas. Un tratado internacional tiene rango constitucional, es decir tiene idéntico valor que nuestra constitución y por tanto no puede ser derogado por una norma menor, llámese Ley, Fallo de Cámara o Acordada de la Corte Suprema. Este es un espacio de la Ley que el vendedor de drogas utiliza para esconder su negocio.
 
Suministro gratuito de drogas
 
En el rubro "Suministro gratuito de drogas" se detuvo a 51 individuos y se condenó a solo 3 de ellos.
Este es otro de los rubros en los que tratan de ingresar los vendedores minoristas de drogas y los dealers.
 
Tenencia para consumo personal
 
En cuanto a las detenciones por tenencia para consumo personal durante el periodo 2007 han sumado en el país de 2650 individuos,  siendo enviados a centros de rehabilitación a 152 de ellos. Las condenas trepan al 5%
 
Este es otro espacio de la ley 23.737 ocupado por los vendedores minoristas que amparándose en las bondades del artículo 14 encuentran como eludir la condena de prisión.
 
Agregamos que, 2650 causas dividido 200 juzgados federales, da un total de 14 causas por juzgado por año, algo más de una por mes por tribunal federal, lo que no muestra bajo ningún punto de vista el supuesto colapso manifestado desde el Ministerio de Justicia y mucho menos para que la Corte Suprema de Justicia intente despenalizar la tenencia de drogas."
 
 
Conclusión
 
Al no tener un registro fehaciente del motivo por los cuales fueron detenidas estas personas y al no poder comparar los cambios de carátula en los juzgados federales, nos quedamos solo con los números crudos de una realidad concreta.
 
Por comercio de drogas en todo el País se han detenido 401 personas, lo que nos da un claro panorama de la falta de acción jurídico - policial en el combate al narcotráfico.
 
La explicación de la inmensa oferta de droga que sufre la Nación, está reflejada en los porcentajes de éste informe. Los ciudadanos continuamos sufriendo y las autoridades siguen tratando de explicar por que no hacen lo que deberían hacer.
 
 "Debe destacarse que la despenalización de la TENENCIA de drogas que propone la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la Acordada del próximo mes de febrero de 2009, deja como consecuencia un agujero legal, dado que el tenedor de droga será desincriminado.
 
De ésta manera los verdaderos beneficiados serán los vendedores minoristas de drogas, que salen a las calles con escasa cantidad para hacer imperceptible su comercio y de ésta manera cumplir con sus objetivos."
 
"La Corte Suprema de Justicia de la Nación se mostraría como favorable a la comercialización de drogas, en lugar de ejercer la protección ciudadana para la que ha sido creada."
 
Nota: Los números y porcentajes fueron obtenidos de la Oficina de Investigaciones y Estadísticas Político Criminales de Ministerio Público Fiscal, concentrados en el item: "Delitos por la Ley de Estupefacientes (23.737) Informados por las Fiscalías Federales con asiento en Capital Federal y del Interior del País."
 
Buenos Aires, 17 de enero de 2009
 
Claudio Izaguirre
Presidente
Asociación Antidrogas de la República Argentina

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