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Derechos Humanos en la Infancia y Adolescencia.

LA FAMILIA QUE USABA A SUS NIÑOS COMO JUGUETE SEXUAL

Entre los 6 y los 13 años la víctima fue abusada por sus padres, sus tíos y su cuñado. Ahora tiene 16, declaró en el juicio y su testimonio fue confirmado por pericias. Nueve familiares fueron condenados a penas de 8 a 42 años de prisión.

 

La familia que violaba a sus niños

Por Emilio Ruchansky

Hace casi tres años que Bianca vive prácticamente encerrada con cinco de sus once hermanos, luego de escapar de su casa y denunciar a sus padres, tíos, tías y a uno de sus cuñados por abusar sexualmente de ella. Todos ellos, nueve en total, fueron condenados ayer por la Justicia y Bianca por primera vez en mucho tiempo se siente feliz. “Por fin me escucharon y estoy contenta por eso”, le dijo a Página/12, luego de presenciar la lectura del veredicto del Tribunal Oral Criminal 6 del partido bonaerense de San Martín, que repartidó penas de 8 a 42 años a los acusados. Todavía le faltan algunos años para llegar a la facultad, pero ya decidió estudiar Derecho para “que a otros no les pase lo mismo”. Entre los condenados están sus padres, aunque ella duda de que lo sean: “Creo que siempre fui un parásito para ellos”.

Bianca en verdad no se llama “Bianca”, ése es solo el nombre de fantasía que eligió la Justicia para ocultar la identidad de esta joven abusada sexualmente entre los 6 y 13 años. Ahora tiene 16 y vive en la casa de su hermana mayor, Silvina, en la misma manzana donde residían sus padres y muy cerca de tres hermanos suyos que no creen en sus palabras, ni en todo lo que sufrió. Su familia es de José C. Paz y en el barrio tampoco le creen. “No puedo salir mucho porque me insultan y hasta me pegan”, comentó Bianca, que el año pasado no pudo asistir al colegio por las bromas y la discriminación que sufrían ella y sus hermanos. Recién este año volvió a clases en un colegio en el vecino municipio de San Miguel.

Tras dos meses de juicio, la fiscal del caso, Patricia Kaplis, aseguró que está satisfecha con las condenas. “La pena de 42 años que recibió el cuñado de Bianca es más elevada que las condenas de 25 años contra los progenitores, no porque los hechos de abuso cometidos por los padres sean menores. Esto es así porque los hechos por los que se condenó a los progenitores de Bianca ocurrieron antes de la reforma del Código (Penal), que endureció más las penas”, explicó ayer la fiscal de la UFI 14 de San Martín. Kaplis había pedido 50 años de prisión para Patricia Arufa y Juan Menna, padres de Bianca, acusados de “abuso sexual con acceso carnal, gravemente ultrajante, y agravado por el vínculo” y 37 para Diego Rodríguez, cuñado de la joven. El caso, vale recordar, es conocido como “la casita del horror” y Bianca no fue la única víctima: su hermanos, que hoy tienen 14, 13, 9, 7 y 4 años son parte de una nueva causa por abuso sexual.

Según comentó a este diario Gustavo, ex pareja de la hermana de Bianca, el accionar de Rodríguez fue el que “destapó la olla, porque se zarpaba con ella y la terminó de cansar, además de abusarla también espiaba cómo los otros se abusaban”. Gustavo relató que en la familia “todos los mayores mantenían relaciones sexuales con los parientes”. Gustavo está separado de la hermana de Bianca, pero tanto ella como sus hermanitos siguen viviendo en la casa de él, la misma donde la nena buscó refugio cuando escapó de su casa.

Los tíos de Bianca, José Centeno, Daniel Arufe, Javier Vega y Alfredo Irase, recibieron 9, 15, 28 y 16 años de prisión respectivamente; sus tías Norma Arufe y Lorena Arufe, 8 y 11. Los tíos fueron acusados de los mismos cargos que los padres de la joven. Todas las personas condenadas ayer fueron detenidas en octubre de 2007 y permanecieron recluidas durante los dos años que duró la investigación. En el medio, según denunció Gustavo, hubo aprietes y amenazas: “Hasta entraron a mi casa, nos golpearon y secuestraron a uno de sus hermanitos y le quemaron la mano”. Incluso hubo una misa en apoyo a los condenados en la puerta de la casa donde vive Bianca, relató Gustavo.

Ayer, al terminar la audiencia, la fiscal contó que “Bianca está mejor porque la Justicia pudo condenar a los acusados, porque los dichos de la adolescente fueron respaldados por los estudios médicos y psicológicos, y las declaraciones de sus hermanos menores”. Sin embargo, Kaplis advirtió que en un informe psicológico, difundido durante el juicio, se afirmó que la joven sufrió un estrés postraumático “similar al de las víctimas de una guerra o de un terremoto” y aseguró que no es bueno que Bianca y sus hermanos vivan en el mismo barrio, cerca de la casa donde “los menores eran abusados por su propia familia y los que iban a la casa”.

La razón por la que se quedaron, comentó Gustavo, ex cuñado de Bianca, que perdió “trabajo, ahorros, el auto y la vida social” cuando decidió refugiar a la joven y a sus hermanos, es que se demuestre la verdad. “Ellos querían quedarse aunque tuvieran todo el barrio en contra, por eso rechazamos entrar a un programa de protección de testigos”, dijo el hombre. Ahora, Bianca pide que la vaya a visitar el gobernador Daniel Scioli. “Quiero que el gobernador se dé una vuelta por el barrio y nos ayude a decir ‘basta’, que los vecinos entiendan de una vez que acá pasó algo horrible”, dijo la joven, que hoy vive, al igual que Gustavo y sus hermanos, de la caridad de la asociación Fe y Alegría.

Aberraciones, perversidad familiar, secta. Más allá de la causa, el acto va más allá de cualquier tilde criminal.

25 años de prisión es nada para una madre que entregaba como un jugete o una "bebida comunitaria" a toda la familia a su hijita desde los 6 años para que abusen de ella.

 

 

 

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